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Adaptación a la escuela infantil: 20 Preguntas reales de familias y sus respuestas
Adaptación a la escuela infantil: 20 preguntas reales de familias y sus respuestas
Como directora de CEI Puppys durante 13 años, y los que me quedan, he recopilado las 20 preguntas que me hacen las familias antes de que su peque se incorpore a la escuela por primera vez. Queremos que sea una adaptación cercana y respetuosa.
Hay ilusión, nervios, muchas preguntas y, a veces, alguna preocupación: ¿llorará?, ¿se adaptará?, ¿estaremos haciendo bien las cosas?, ¿cuánto tardará en sentirse seguro?
Tranquilos, que es totalmente normal tener tantas dudas y nervios. Estoy aquí para ayudarte a que estés más tranquil@ en este proceso, de esta forma, tu peque entrará mucho mejor.
No existe un periodo de adaptación igual para todos los niños y niñas. Cada uno tiene su propio ritmo y necesita sentirse acompañado y seguro.
1. ¿Cuánto tarda un niño en adaptarse a la escuela infantil?
No existe un número de días exacto, pero lo habitual son de 10 días a un mes, para que se adapte por completo, no significa que sea el tiempo necesario para que no llore; dependiendo de la edad que tenga, el apego y los horarios a los que esté habituado en casa. Porque adaptarse al centro no es simplemente que no extrañe, sino que se sienta cómodo compartiendo espacio con otros compis, atención, comiendo comida que no es la de casa, incluso oliendo diferente que en casa, etc. Pero no te preocupes, que la adaptación está para eso, para que poco a poco, y respetando al peque, se vaya sintiendo cómodo con el aula, sus nuevos compis y su nueva figura de apego: su seño.
Adaptarse no significa dejar de llorar de un día para otro. Significa ir construyendo poco a poco confianza y seguridad y adaptarse a los nuevos ritmos de clase.
2. ¿Es normal que llore cuando le dejo?
Sí. El llanto es una forma de expresar lo que siente y puede aparecer especialmente durante las despedidas.
No significa necesariamente que la escuela sea un lugar malo para él o ella.
Para ayudarle, dile por ejemplo, que "después de comer vienes a recogerl@", sin pena, confiad@ de que estará bien. Le transmitirás esa seguridad. Asegúrate de despedirte, le ayudas mucho.
3. ¿Me tengo que ir rápido aunque esté llorando?
Las despedidas suelen funcionar mejor cuando son claras, tranquilas y predecibles.
Alargar mucho el momento puede aumentar la incertidumbre y se ponen peor.
Podemos despedirnos, transmitir seguridad y marcharnos siguiendo las indicaciones de la escuela. La mejor forma es llevarlos de la mano, en la medida de lo posible, en pocos segundos te despides, y si tienes que comentarle algo a la profe, espera a que haya entrado en clase o escríbele por la aplicación.
No se trata de ignorar el llanto, sino de acompañar la emoción sin convertir la despedida en un momento interminable.
4. ¿Y si llora cuando me voy pero después se calma?
Es algo bastante habitual.
Muchos niños lloran durante la despedida y después comienzan a jugar o a relacionarse con su educadora.
El llanto de la despedida no nos cuenta toda la experiencia que está teniendo en la escuela, es normal que llore hasta que su apego sea su profe y se sienta cómodo con ella.
Por eso es importante preguntar a las educadoras cómo ha pasado el resto de la mañana, no quedarse únicamente con el momento de la entrada.
5. ¿Debo decirle que mamá o papá volverá?
Sí, y es recomendable utilizar referencias que pueda comprender.
En lugar de decir:
“Vuelvo dentro de tres horas.”
Podemos decir:
“Vendré después de comer.”
Para un niño pequeño, las rutinas y acontecimientos cotidianos pueden ser más fáciles de comprender que las horas.
6. ¿Es mejor que siempre lo lleve la misma persona?
Si es posible, mantener cierta estabilidad durante los primeros días puede ayudar.
Pero no siempre es necesario ni posible que sea siempre la misma persona.Lo importante es que las despedidas sean predecibles y seguras, independientemente de quién las haga.
7. ¿Debo hablarle mucho de la escuela antes de empezar?
Sí, pero sin convertirlo en una preocupación constante. Anticipar es estupendo para que se vaya haciendo a la idea.
Podemos hablar de forma natural sobre lo que ocurrirá: “Mañana iremos a la escuela. Allí estará tu educadora y habrá juguetes para jugar.”
También podemos leer cuentos sobre empezar la escuela o pasar por delante del centro durante un paseo.
8. ¿Y si no quiere entrar?
No debes echarte atrás, llévalo a la escuela. Háblale de lo bien que se lo va a pasar de nuevo con sus amigos, cuéntale una historia que le atraiga, ponle la música que más le gusta en el coche para distraer su atención, pero llévalo.
Después podemos acompañar el proceso y confiar en las personas que estarán con él. Evitemos convertir la entrada en una lucha, tampoco es bueno que se salga con la suya, ya que el siguiente día será mucho peor y te costará más llevarlo.
9. ¿Qué puedo hacer en casa para facilitar la adaptación?
Mantener unas rutinas sencillas puede ayudar mucho.
Intentad cuidar especialmente:
-
Los horarios de sueño.
-
Las comidas.
-
Los momentos de descanso.
-
Las rutinas de higiene.
-
Los tiempos tranquilos antes y después de la escuela.
- El chupete evita llevarlo siempre puesto.
Y, sobre todo, evitad llenar sus días de demasiados cambios al mismo tiempo.
10. ¿Debe comer y dormir solo antes de entrar en la escuela?
No necesariamente. No te tienes que poner a dos semanas antes de su incorporación a cambiarles rutinas y hábitos, poco a poco, según la madurez de cada peque, lo podréis ir haciendo respetando sus ritmos.
Para que te hagas una idea, te doy algunos items:
Los peques a partir de 1 año, deben comenzar a ser autónomos en la comida y el sueño, que se duerma solo, sin brazos, y que comience a comer con las manos, el tenedor de forma autónoma.
Los peques de 2 años ya deben comer con autonomía completamente o casi sin ayuda. Al igual que el sueño, debe aprender a dormir sin apoyo.
Si tu peque aún no lo ha conseguido, ayúdale a hacerlo, siempre con respeto y cariño. No le fuerces, ve poco a poco, y con mucho amor, ayuda a hacerlo solito, siempre y cuando él pueda hacerlo.
11. ¿Debería quitarle el chupete antes de empezar?
No es necesario convertirlo en una batalla justo antes de comenzar la escuela.
Pero sí puede ser un buen momento para ir ofreciendo ratitos sin chupete, especialmente durante el juego, la exploración y cuando está despierto y tranquilo.
El objetivo no es quitárselo de golpe, sino ir ampliando poco a poco los momentos en los que puede estar sin él.
12. ¿Y si todavía necesita muchos brazos?
Los brazos son una fuente de seguridad y afecto, por tanto no tenemos que dejar de cogerle porque vaya a empezar la escuela, pero sí ayudarle a que se mueva libremente, en vez de "necesitar" esos brazos.
Al mismo tiempo, podemos ofrecerle oportunidades para caminar, jugar y explorar por sí mismo.
Acompañar su autonomía no significa dejar de ofrecer brazos.
Podemos hacer ambas cosas siempre y cuando para tu peque no se convierta en un problema.
13. ¿Tengo que enseñarle a hacerlo todo solo antes de empezar?
No.
La escuela también es un lugar para aprender.
Pero sí podemos darle oportunidades para participar en pequeñas tareas cotidianas: guardar un juguete, intentar quitarse los zapatos, beber solo, llevar su mochila o elegir entre dos prendas.
No importa que todavía necesite ayuda. Lo importante es transmitirle: “Puedes intentarlo. Yo estoy aquí si me necesitas.”
14. ¿Qué pasa si todavía no controla los esfínteres?
No te preocupes, todos los niños alcanzan el control de esfínteres al mismo tiempo.Si empieza la escuela y todavía utiliza pañal, no significa que vaya “retrasado”.
Es un proceso madurativo y suele estar rondando los dos años y medio.
Lo importante es hablar con la escuela y conocer cómo se organizan con los cambios y el acompañamiento de cada niño.
15. ¿Es mejor que duerma solo antes de empezar la escuela?
No es necesario hacer grandes cambios de golpe.
Si queremos modificar alguna rutina de sueño, podemos hacerlo poco a poco y respetando sus necesidades. El comienzo de la escuela ya supone un cambio importante.
No hace falta cambiarlo todo al mismo tiempo, le puede perjudicar.
16. ¿Qué hago si después de empezar está más irritable en casa?
Puede ocurrir.
Durante los primeros días está procesando muchas novedades: personas nuevas, espacios, sonidos, rutinas, separaciones…
Al llegar a casa puede necesitar más brazos, más atención o simplemente estar tranquilo.
Intentemos ofrecerle tiempo de conexión y descanso, sin exigirle que nos cuente o explique lo que ha vivido.
17. ¿Es normal que duerma peor durante la adaptación?
Los cambios pueden afectar temporalmente al sueño de algunos niños. Si ocurre, intentemos mantener una rutina nocturna tranquila y predecible.
Un baño, un cuento, luz suave, contacto y el mismo orden de acontecimientos pueden ayudarle a anticipar que llega el momento de descansar. Dale tiempo y acompáñalo en estos días de cambios.
18. ¿Debo preguntarle cada día si ha llorado?
Más que preguntar:
“¿Has llorado?”
podemos preguntar a las educadoras:
“¿Cómo ha estado hoy?”
Y con nuestro hijo podemos hacer preguntas abiertas y sencillas:
“¿Cómo te lo has pasado?" ¿Con qué has jugado?” “¿Has estado con tus amigos?”
Pero que no sea un interrogatorio, sino más bien una conversación. Cuéntale tu dia también, enséñale a que tú también has hecho cosas, al igual que él y las compartís.
O simplemente estar disponibles.
No necesitamos obtener un relato completo de lo que ha ocurrido para saber que está bien acompañado.
19. ¿Qué cosas no me pueden faltar?
- Lo primero, estar confiada con que va a salir todo bien.
- Prepara sus pertenencias y márcalas. No te imaginas la de tuppers que hay iguales, y chupetes, y bodys...
- Documentación entregada correctamente: matrícula, ficha de alumno, intolerancias médicas, cartilla de vacunación, etc.
- La mochila con una muda completa, agua, desayuno, toallitas y pañales.
20. ¿Cómo sé si la adaptación está yendo bien?
No debemos medir la adaptación únicamente por si llora o no.
Podemos observar pequeños avances:
🌱 Entra con algo más de tranquilidad.
🌱 Empieza a reconocer a su educadora.
🌱 Se interesa por algún juguete.
🌱 Participa en alguna rutina.
🌱 Se relaciona poco a poco con otros niños.
🌱 Se siente capaz de explorar el espacio.
Adaptarse es un proceso, ayúdale.
Un día puede parecer que todo va genial y al siguiente volver a aparecer el llanto. Eso también puede formar parte del proceso. Mantenerte firme y segura le ayudará a sentirse mejor.
❤️ Para terminar
Empezar la escuela infantil es un gran paso y una maravillosa etapa. Y no necesitamos que nuestros hijos lleguen siendo completamente autónomos, sin chupete, sin llorar y capaces de hacerlo todo solos.
Necesitan sentirse queridos, seguros y acompañados mientras van descubriendo, poco a poco, todo lo que son capaces de hacer.
La adaptación no consiste en conseguir que un niño deje de necesitar a sus adultos de referencia. Consiste en ayudarle a construir nuevas relaciones de confianza sin perder las que ya tiene.
Y eso lleva tiempo. Cada niño tiene su ritmo. Acompañémoslo.
Ángeles Díaz. El Árbol y Yo